Protección rígida y estanqueidad básica para tus negativos
El principal beneficio de este portacarretes de plástico negro es el blindaje físico que ofrece a la película analógica. El material plástico absorbe los pequeños impactos cotidianos, evitando que el chasis de los rollos sufra deformaciones que puedan afectar al arrastre de la película. Esto se traduce en un revelado seguro y libre de filtraciones de luz inesperadas por daños en el carrete.
Capacidad optimizada para flujos de trabajo intensivos
Disponer de cinco ranuras independientes te permite clasificar tus películas según su sensibilidad ISO o tipo de emulsión. Imagina estar en una sesión fotográfica urbana y poder extraer un rollo nuevo con una sola mano, directamente desde tu bolsa. El acabado negro opaco colabora además en la preservación de los rollos frente a la incidencia directa de la luz solar directa antes de su procesado.
Un carrete protegido es una fotografía asegurada. Mantén el orden en tu laboratorio casero con un soporte a la medida de tu pasión por el formato medio.
Su limpieza es sumamente sencilla, bastando un paño húmedo para eliminar el polvo acumulado tras largas jornadas de almacenamiento en estanterías domésticas.