Control automatizado sin cortes de energía
El mayor reto en la modernización de cuadros eléctricos es el tiempo de inactividad. Con nuestro sensor de corriente de efecto Hall de núcleo dividido, la instalación se realiza en minutos. La estructura abrible permite abrazar el conductor activo de hasta 20 A de forma inmediata, transformando la corriente medida en una señal limpia de 4-20 mA o 0-10 V según sus necesidades de automatización.
Alta compatibilidad en entornos industriales
La versatilidad de alimentación de 85-265 V garantiza que el transmisor funcione de manera continua tanto en redes monofásicas estándar como en entornos industriales con fluctuaciones severas. Su salida en bucle de corriente es inmune al ruido electromagnético de largas distancias.
Beneficios clave para el mantenimiento preventivo
- Detección temprana de anomalías en motores de corriente continua.
- Registro histórico de consumo energético para auditorías internas.
- Reducción drástica de costes de instalación al evitar paradas técnicas.
Una solución eficiente que combina precisión magnética con una instalación mecánica sin complicaciones estructurales.