Estabilidad térmica para prolongar la vida útil del coche
Un motor que trabaja a la temperatura incorrecta sufre un desgaste acelerado. Nuestro sensor de temperatura del agua compatible con los modelos 46474712 y 6081440 actúa como la primera línea de defensa de su sistema de refrigeración. La alta sensibilidad de su termistor interno reacciona de inmediato ante la más mínima fluctuación del refrigerante, lo que se traduce en una activación oportuna de los electroventiladores cuando se encuentra atrapado en un atasco urbano o subiendo un puerto de montaña.
Componentes de resistencia comprobada
La construcción con rosca de latón macizo garantiza un sellado hermético permanente, eliminando el riesgo de fugas de anticongelante que puedan despresurizar el circuito. Además, los terminales internos están protegidos contra la corrosión galvánica.
Un diagnóstico térmico rápido permite que la computadora del coche gestione el ciclo de combustión de manera óptima, reduciendo las emisiones contaminantes.
Guía de funcionalidad y rendimiento
- El sensor mide el calor del fluido refrigerante de forma continua.
- Envía una señal eléctrica variable a la centralita del coche.
- La centralita ajusta la inyección y activa los sistemas de enfriamiento necesarios.